Las ventas récord no logran sacar a las acciones de su mínimo de 0,56 dólares
Canaan Inc. anunció un repunte operativo significativo en sus resultados del cuarto trimestre, pero no logró impresionar a los inversores. Los ingresos de la compañía crecieron un 121,1% interanual hasta los 196,3 millones de dólares, su cifra trimestral más alta en tres años. Este rendimiento fue impulsado por ventas récord de hardware de minería, con Canaan enviando una cantidad sin precedentes de 14,6 exahashes por segundo (EH/s) de potencia de cálculo, impulsada por un pedido histórico de un minero institucional estadounidense no identificado.
Más allá del hardware, las operaciones de minería directa de la empresa también se fortalecieron. Los ingresos por minería de Bitcoin subieron un 98,5% respecto al año anterior, alcanzando los 30,4 millones de dólares. Este éxito ayudó a expandir la tesorería corporativa de Canaan a un récord de 1.750 BTC, valorados actualmente en casi 120 millones de dólares, junto con 3.950 ETH con un valor aproximado de 7,9 millones de dólares. A pesar de estos sólidos fundamentos, el mercado emitió un veredicto decididamente negativo.
El reloj de la exclusión corre mientras las acciones caen un 70% anualmente
La reacción del mercado provocó que las acciones de Canaan cayeran un 6,9% hasta un precio de cierre de 0,56 dólares el martes, convirtiéndola en una de las peores compañías mineras de Bitcoin que cotizan en bolsa. Las acciones han bajado un 18,1% en lo que va de año y han perdido el 70,2% de su valor en los últimos 12 meses, lo que la aleja aún más del cumplimiento de los requisitos de cotización del Nasdaq.
El 16 de enero, Canaan recibió una advertencia formal de la bolsa de valores Nasdaq por no cumplir con su regla de precio de oferta mínimo. La compañía tiene un plazo de 180 días, que finaliza el 13 de julio, para lograr un precio de cierre de al menos 1,00 dólar durante un mínimo de 10 días hábiles consecutivos. Con sus acciones cotizando cerca de mínimos históricos, el riesgo de una exclusión, que afectaría gravemente la liquidez y la confianza de los inversores, ha aumentado sustancialmente.