BYD Co. está en conversaciones con Stellantis NV y otros fabricantes de automóviles para adquirir una fábrica en Europa, una medida que aceleraría su avance en el mercado de vehículos eléctricos de la región y evitaría posibles aranceles.
"Estamos en conversaciones no solo con Stellantis, sino también con otras empresas", dijo Li Ke, vicepresidenta ejecutiva de BYD, en una entrevista. "Estamos buscando cualquier planta que podamos usar en Europa, porque realmente queremos aprovechar esa capacidad ociosa".
Las conversaciones se producen mientras los vehículos eléctricos fabricados en China, incluidos los de BYD, ganan terreno rápidamente en Europa, representando el 22% de todos los vehículos eléctricos vendidos en la región en lo que va de 2026, frente al 19% en 2025, según datos de Benchmark Mineral Intelligence. Una base de producción local permitiría a BYD evitar los derechos de importación y consolidar su posición en un mercado donde las ventas de vehículos eléctricos aumentaron un 27% interanual en abril.
Para los fabricantes europeos como Stellantis, vender una planta infrautilizada podría generar efectivo y agilizar las operaciones. Sin embargo, también corre el riesgo de crear un competidor local más formidable en BYD, que superó a Tesla en ventas globales de vehículos eléctricos en 2022. La medida destaca un giro estratégico para los fabricantes chinos, que están pasando cada vez más de la exportación de vehículos al establecimiento de centros de fabricación locales en Europa para competir mejor con empresas tradicionales como Volkswagen y Renault.
Esta estrategia no es exclusiva de BYD. En abril, la propia Stellantis anunció una empresa conjunta para fabricar vehículos para su socio chino Leapmotor en una planta en España. El CEO de Volkswagen también ha planteado la idea de compartir el espacio de fábrica no utilizado como una "solución inteligente" para el exceso de capacidad de Europa. Mientras tanto, BYD ya está aumentando la producción en su propia planta recién construida en Szeged, Hungría.
La adquisición de una fábrica existente permitiría a BYD saltarse los años de construcción y las aprobaciones regulatorias requeridas para una nueva planta, lo que le daría una ventaja de velocidad significativa. Las conversaciones, que incluyen posibles sitios en Italia, son parte de una ofensiva más amplia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos que están aprovechando sus ventajas de costos y su liderazgo tecnológico en la producción de baterías para expandirse globalmente. Esto se alinea con la filosofía del fundador de BYD, Wang Chuanfu, cuyo enfoque en la integración vertical ha convertido a la empresa en una fuerza dominante en la cadena de suministro de vehículos eléctricos, desde las baterías hasta los propios vehículos.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.