Los activos de riesgo globales retrocedieron el miércoles después de que el expresidente Donald Trump señalara una alta probabilidad de un ataque estadounidense contra Irán en las próximas semanas, lo que provocó que el petróleo crudo Brent subiera más del 4%.
"Llevaremos a cabo un ataque extremadamente severo contra Irán en las próximas dos o tres semanas", afirmó Trump durante un discurso. Especificó que si no se llega a un acuerdo, Estados Unidos atacaría las centrales eléctricas del país.
La amenaza provocó una clásica reacción de aversión al riesgo en los mercados. El crudo Brent, referencia internacional, subió un 4%, mientras que el oro, típicamente un refugio seguro, cayó más de un 1%. En el ámbito bursátil, el índice Kospi de Corea del Sur bajó un 2,1% y los futuros del S&P 500 descendieron un 0,6%.
Los comentarios inyectan una incertidumbre significativa en las perspectivas económicas mundiales, amenazando con interrumpir el suministro de petróleo y alimentar la inflación. Un conflicto podría poner en peligro el Estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crítico por el que pasa diariamente aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
La amenaza directa contra una importante nación productora de petróleo ejerce una presión alcista sostenida sobre los precios de la energía. Aunque Trump señaló que EE. UU. "aún no ha atacado sus instalaciones petroleras", el objetivo de las centrales eléctricas representaría una escalada severa de las hostilidades. Cualquier interrupción en la infraestructura energética de Irán o en su capacidad para exportar crudo podría tensionar un equilibrio petrolero mundial ya frágil, lo que potencialmente impulsaría los precios al alza y alimentaría las presiones inflacionarias que los bancos centrales luchan por contener.
El último repunte significativo de las tensiones entre EE. UU. e Irán a principios de 2020 vio cómo los precios del petróleo subían más del 3% en un solo día. Las amenazas actuales llegan en un momento en que los mercados de valores globales ya están lidiando con la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de interés y el crecimiento económico, lo que los hace particularmente vulnerables a los choques geopolíticos. El descenso de los futuros de las acciones asiáticas y estadounidenses refleja la preocupación de los inversores de que un conflicto pueda lastrar los beneficios empresariales y el gasto de los consumidores.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.