La reestructuración directiva de BP se profundiza mientras la subdirectora ejecutiva, Carol Howle, planea jubilarse a finales de este año, dejando a la nueva consejera delegada, Meg O'Neill, sin un lugarteniente clave.
La reestructuración directiva de BP se profundiza mientras la subdirectora ejecutiva, Carol Howle, planea jubilarse a finales de este año, dejando a la nueva consejera delegada, Meg O'Neill, sin un lugarteniente clave.

La reestructuración directiva de BP se profundiza mientras la subdirectora ejecutiva, Carol Howle, planea jubilarse a finales de este año, dejando a la nueva consejera delegada, Meg O'Neill, sin un lugarteniente clave.
BP anunció el martes que su subdirectora ejecutiva, Carol Howle, planea jubilarse a finales de este año, ampliando una reestructuración directiva que en los últimos meses ha incluido el nombramiento de un nuevo consejero delegado y la destitución del presidente.
"Sam Skerry sucederá a Howle al frente de suministro, comercio y transporte marítimo", declaró BP en un comunicado. Sonya Adams, jefa de gabinete desde 2024, asumirá la responsabilidad de las funciones de personal y cultura de la compañía.
Howle, una veterana de 26 años en BP que fue nombrada subdirectora ejecutiva en abril tras desempeñarse como consejera delegada interina, había estado supervisando la revisión continua de la cartera y el desarrollo estratégico de la compañía. Su nombramiento como subdirectora ejecutiva se produjo tras la salida del anterior consejero delegado, Murray Auchincloss, lo que desencadenó una cadena de cambios de liderazgo en la gran energética con sede en Londres. La destitución del presidente del consejo, Albert Manifold, en mayo por cuestiones de gobierno y conducta —que él impugna— se sumó a la inestabilidad en la cúpula de la compañía.
Esta agitación en la cúpula deja a O'Neill sin un lugarteniente clave en un momento en que BP define su dirección estratégica. Skerry, que ha liderado el negocio de fusiones y adquisiciones de BP desde 2022, ahora dirigirá la enorme mesa de operaciones de la compañía, cuyo equipo de comercio de petróleo contribuyó recientemente a impulsar los beneficios de BP en medio de la guerra en Irán. BP reportó un beneficio de 3200 millones de dólares en su trimestre más reciente, superando las expectativas de los analistas, impulsado en parte por las ganancias comerciales.
La agitación directiva representa uno de los períodos más turbulentos en la historia reciente de BP. O'Neill, que asumió el mando en abril, se enfrenta al desafío de estabilizar el equipo directivo mientras traza la estrategia de transición energética de la compañía. La salida de Howle, quien poseía un profundo conocimiento de las operaciones comerciales de BP, elimina una fuerza estabilizadora de los puestos de liderazgo en un momento crítico.
El ascenso de Skerry a jefe de suministro, comercio y transporte marítimo lo coloca al frente de una de las unidades más rentables de BP. La mesa de operaciones ha sido un importante generador de ganancias, particularmente cuando la volatilidad en los mercados petroleros creó oportunidades para los operadores de la compañía. Su experiencia en fusiones y adquisiciones podría indicar un enfoque continuo en la optimización de la cartera bajo el liderazgo de O'Neill.
La serie de cambios de liderazgo en BP se produce en un momento en que las grandes petroleras enfrentan presiones para equilibrar las inversiones en combustibles fósiles con el gasto en transición energética. Sus rivales Shell y Exxon Mobil también han experimentado transiciones de liderazgo en los últimos años, mientras la industria lidia con las cambiantes expectativas de los inversores en torno a la estrategia climática y la asignación de capital.
Este artículo es únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.