Bank of America Corp. ha elevado su visión sobre el yen japonés de bajista a neutral, identificando tres catalizadores que podrían desencadenar un repunte justo cuando la moneda vuelve a probar el nivel de 160 por dólar que anteriormente provocó una intervención masiva del gobierno.
"Estamos elevando el JPY a neutral desde bajista", afirmó el estratega de BofA Shusuke Yamada en un informe, citando la mejora de la dinámica de los flujos estructurales y las vulnerabilidades en otras divisas importantes para el cambio.
El banco redujo su previsión para finales de 2026 del par dólar-yen de 157 a 152. El informe de Yamada esbozó tres posibles factores desencadenantes para un cambio hacia una postura alcista: una respuesta política a un cruce USD/JPY de 160, un aumento en los rendimientos de los bonos del gobierno japonés a 10 años al 3 por ciento, o una caída en los precios del crudo Brent por debajo de los 90 dólares por barril.
El yen se ha debilitado hasta situarse en torno a los 159 por dólar, su nivel más bajo desde el 30 de abril, lo que pone a los operadores en alerta máxima ante otra ronda de intervención después de que las autoridades gastaran un estimado de 10 billones de yenes (63.000 millones de dólares) para apuntalar la moneda a finales de abril y principios de mayo.
La persistente debilidad del yen se atribuye en gran medida a la amplia brecha entre los tipos de interés casi nulos de Japón y los mayores rendimientos en EE. UU. Aunque el Banco de Japón subió su tipo de referencia al 0,75% en diciembre de 2025, la medida no logró frenar la caída del yen, y la propia serie de recortes de tipos de la Reserva Federal se ha visto compensada por los renovados temores de inflación derivados del conflicto en Oriente Medio.
El cambio de BofA se basa en señales de mejora en la dinámica de flujo estructural de Japón. Yamada señaló una reducción de la brecha entre préstamos y depósitos bancarios y el aumento de los tipos de interés reales como factores que podrían apoyar al yen, especialmente si las preocupaciones fiscales internas comienzan a desvanecerse.
La decisión subraya el creciente debate en Wall Street sobre si el yen ha sido sobrevendido. Una reversión podría deshacer importantes operaciones de carry trade, afectando a los flujos de capital globales. Los inversores vigilarán ahora el nivel de 160 y los datos de inflación de Japón para obtener pistas sobre el próximo movimiento del Banco de Japón (BOJ), previsto para su reunión del próximo mes.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.