Bank of Montreal ha elevado su precio objetivo para Alaska Air Group (ALK) en un 31%, de 42 a 55 dólares, lo que sugiere un cambio positivo en la perspectiva de valoración incluso mientras la aerolínea navega por importantes vientos en contra operativos.
La mejora llega apenas un día después de que Alaska Air suspendiera sus previsiones de beneficios para todo el año, citando un fuerte aumento en los costes del combustible para aviones. Thomas Hayes, presidente de Great Hill Capital, señaló que los sólidos resultados estaban superando las preocupaciones generales, una señal de que los beneficios siguen siendo fundamentales para la dirección del mercado.
Las acciones de Alaska Air cayeron un 4,8% hasta los 43,54 dólares el martes, después de que la compañía informara también de una pérdida en el primer trimestre de 1,68 dólares por acción, superior a la esperada. La aerolínea espera ahora que los gastos de combustible del segundo trimestre aumenten en aproximadamente 600 millones de dólares, lo que supone un importante viento en contra para la rentabilidad.
Vientos en contra por los costes del combustible
El principal factor que impulsa la revisión de las perspectivas de la aerolínea es el aumento de los precios del combustible para aviones, que casi se han duplicado desde el inicio de la guerra de Irán. Alaska Air prevé pagar una media de 4,50 dólares por galón en el segundo trimestre, y los precios de abril llegaron a alcanzar los 4,75 dólares por galón. Este repunte en un coste operativo clave ha obligado a la empresa a absorber mayores gastos en billetes que se vendieron antes del aumento de precios.
En respuesta al difícil entorno de costes, Alaska Air está tomando medidas para contener los gastos, incluyendo la reducción de su crecimiento de capacidad previsto para el segundo trimestre en casi un punto porcentual. El consejero delegado de la aerolínea, Benito Minicucci, ya había mencionado los esfuerzos para trasladar el suministro de combustible fuera del mercado más caro de la costa oeste de EE. UU. para mitigar el impacto de los altos márgenes de refino.
Los retos a los que se enfrenta Alaska Air no son exclusivos, ya que las aerolíneas de todo el mundo están lidiando con el impacto de la inestabilidad geopolítica en los precios del combustible. La alemana Lufthansa y la británica easyJet también han dado señales de dificultades, con Lufthansa dejando aviones en tierra y easyJet informando de un retraso en las reservas.
La mejora de Bank of Montreal indica la creencia de que el precio actual de las acciones de Alaska Air podría haber descontado ya los impactos negativos del aumento de los costes del combustible y las interrupciones operativas. Los inversores vigilarán de cerca la capacidad de la aerolínea para gestionar sus costes y proteger los precios en los próximos trimestres. El próximo catalizador importante será el informe de resultados del segundo trimestre de la compañía, que proporcionará más información sobre el impacto financiero de los vientos en contra actuales.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.