La posible venta de las operaciones asiáticas de Stack Infrastructure por más de 30.000 millones de dólares pone de relieve la intensa demanda de los inversores por los centros de datos, impulsada por el auge de la IA en la región.
Atrás
La posible venta de las operaciones asiáticas de Stack Infrastructure por más de 30.000 millones de dólares pone de relieve la intensa demanda de los inversores por los centros de datos, impulsada por el auge de la IA en la región.

Stack Infrastructure, de Blue Owl Capital, está explorando la venta de sus operaciones en Asia que podrían valorarse en más de 30.000 millones de dólares, una operación histórica que refleja la creciente demanda de infraestructura digital impulsada por la inteligencia artificial en toda la región.
La empresa con sede en Denver ha mantenido conversaciones con posibles asesores sobre una venta total o parcial de los activos, según un informe de Bloomberg News publicado el martes citando a personas familiarizadas con el asunto.
Las deliberaciones se encuentran todavía en una fase preliminar y no se ha tomado ninguna decisión definitiva. Los activos en cuestión incluyen una red de centros de datos en ubicaciones clave como Japón, Australia y Malasia. En el informe no se revelaron detalles sobre la capacidad de potencia total de la cartera en megavatios ni sobre los ingresos actuales.
Una transacción de esta magnitud representaría una de las mayores operaciones en el sector de los centros de datos, lo que subraya las elevadas valoraciones que los fondos de capital privado y de infraestructuras están otorgando a estos activos. La posible venta proporciona un indicador claro del inmenso capital necesario para competir en el mercado de centros de datos de Asia, en rápido crecimiento, donde rivales como Digital Realty y Equinix también se están expandiendo para satisfacer la demanda de los hiperescaladores.
La posible desinversión se produce en un momento en que los fondos centrados en infraestructuras y los actores del sector muestran un fuerte interés por la infraestructura digital. El auge mundial de la IA ha creado una necesidad sin precedentes de centros de datos capaces de gestionar cálculos complejos, lo que convierte a estas instalaciones en una clase de activos muy apreciada por los inversores institucionales que buscan rentabilidades estables a largo plazo. Blue Owl, una destacada gestora de activos alternativos, ha estado trabajando activamente para convertir a Stack en una plataforma global de centros de datos.
Una venta con una valoración de 30.000 millones de dólares proporcionaría retornos significativos para Blue Owl y podría remodelar el panorama competitivo en la región de Asia-Pacífico. El capital generado permitiría a Stack reinvertir en otras áreas o podría allanar el camino para que un competidor más grande absorba su presencia en Asia. El elevado precio señala la intensa competencia por los activos de centros de datos en mercados como Tokio, que experimentan una escasez crítica de energía y capacidad disponibles.
Para los inversores, este movimiento destaca la jugada de "picos y palas" de la revolución de la IA, donde la infraestructura subyacente es tan valiosa como el propio software. Aunque Blue Owl es una empresa privada, una venta de este tamaño podría desencadenar una revalorización de los REIT de centros de datos que cotizan en bolsa y de las empresas de infraestructuras con una exposición significativa a Asia. El progreso de la operación se seguirá de cerca como un barómetro del apetito de los inversores y de la valoración a largo plazo de la infraestructura digital.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.