BlackRock involucra a la SEC en la tokenización de ETF con un objetivo de 12 meses
BlackRock, el gestor de activos más grande del mundo, está en conversaciones activas con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de EE. UU. para tokenizar sus productos ETF iShares. El desarrollo fue revelado por Matt Hougan, CIO de Bitwise, destacando un movimiento significativo por parte de un peso pesado de las finanzas tradicionales para adoptar la tecnología blockchain en sus ofertas principales. La tokenización se centraría en la marca iShares de la firma, ampliamente mantenida, una familia de ETF que representa varios billones de dólares.
Según una estimación del CFO de BlackRock, Martin Small, un marco potencial para los fondos tokenizados podría finalizarse en un período relativamente corto. El plazo de finalización oscila entre tan solo 90 días y un máximo de 12 meses. Esta iniciativa representa una poderosa validación de la infraestructura blockchain por parte de un pilar del sistema financiero global, lo que indica una estrategia concreta para integrar los activos digitales en los vehículos de inversión convencionales.
La tokenización lista para tender puentes entre billones de TradFi y DeFi
La posible tokenización de los productos iShares es un evento histórico para el sector de Activos del Mundo Real (RWA). Al convertir instrumentos financieros tradicionales como las acciones de ETF en tokens digitales en una cadena de bloques, BlackRock crearía un puente directo y eficiente entre los mercados de capitales tradicionales y el ecosistema de finanzas descentralizadas (DeFi). Este proceso podría desbloquear billones de dólares en activos, haciéndolos accesibles y programables dentro de la economía en cadena.
Se espera que este movimiento desencadene una reevaluación significativa de las plataformas blockchain especializadas en infraestructura RWA. Los protocolos Layer-1 y las plataformas de tokenización especializadas que pueden ofrecer soluciones seguras y escalables para activos de grado institucional están posicionados para beneficiarse directamente. La entrada de BlackRock proporciona una vía institucional clara para que el capital fluya hacia el espacio de los activos digitales, lo que podría establecer un nuevo estándar sobre cómo se emiten, negocian y gestionan los valores.