El Bitcoin (BTC) repuntó hasta los 78.700 $ el 23 de abril, cuando el sentimiento del mercado dio un giro radical, elevando el activo un 20 % desde sus recientes mínimos. El movimiento volvió a situar la capitalización bursátil de Bitcoin en los 1,56 billones de dólares, y el repunte se atribuyó en gran medida a un cambio del pesimismo extremo a una oleada de "Miedo a quedarse fuera" (FOMO).
El impulso alcista se refleja en los gráficos diarios, donde el Índice de Fuerza Relativa (RSI) ha rebotado hasta el 64 %, según datos técnicos de múltiples analistas. Esto indica un retorno de la presión compradora a medida que los operadores desafían una línea de tendencia de resistencia clave de un patrón de bandera invertida, lo que indica un potencial para una mayor recuperación.
El cambio de sentimiento se produce tras un periodo de tres semanas en el que Bitcoin rebotó desde un mínimo de 64.950 $. Sin embargo, el repunte ha mostrado signos de pérdida de impulso. El Ether (ETH), la segunda criptomoneda más grande, tuvo un rendimiento inferior con una caída del 0,8 % hasta situarse en torno a los 2.300 $, lo que refleja una mayor cautela en el mercado. Entre los vientos en contra se incluyen el aumento de la inflación en Japón, que alimenta las especulaciones sobre un endurecimiento monetario por parte del Banco de Japón, y el despliegue de minas navales por parte de Irán en el estrecho de Ormuz, lo que ha impulsado los futuros del crudo WTI más de un 40 % hasta los 96 $.
Una ruptura exitosa por encima del actual patrón de bandera invertida podría acelerar la presión compradora, impulsando potencialmente el precio de Bitcoin hacia los 83.960 $ y luego hacia los 90.500 $. Por el contrario, si la resistencia se mantiene, el precio podría sufrir una corrección del 10 % hasta la marca de los 70.000 $. Si no se mantiene el soporte en ese nivel, podría producirse una caída más profunda hacia el suelo de los 60.000 $, un nivel que los operadores vigilan de cerca en los mercados de predicción.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.