El Bitcoin y el oro cayeron en tándem el martes, lo que indica que un sentimiento de aversión al riesgo se está apoderando de los mercados globales.
El Bitcoin y el oro cayeron en tándem el martes, lo que indica que un sentimiento de aversión al riesgo se está apoderando de los mercados globales.

El Bitcoin cayó un 4,2% en 24 horas hasta los 64.850 dólares a las 14:00 UTC del 19 de mayo, mientras los persistentes riesgos macroeconómicos empujaban a los inversores a reducir su exposición a los activos de riesgo. El movimiento refleja una caída similar en el oro, lo que sugiere una huida generalizada hacia el efectivo. El volumen total de operaciones en las últimas 24 horas fue de aproximadamente 35.000 millones de dólares, según datos de CoinGecko.
"La correlación entre el Bitcoin y el oro en esta fase de caída apunta a un movimiento clásico de aversión al riesgo impulsado por la macroeconomía", afirmó un investigador de la firma de análisis de blockchain CryptoQuant. "Los inversores no están discriminando; están vendiendo activos sensibles a los tipos de interés y al crecimiento económico, lo que incluye tanto al Bitcoin como a los refugios tradicionales como el oro".
La liquidación provocó el cierre forzoso de más de 150 millones de dólares en posiciones largas apalancadas en las últimas 24 horas, ocurriendo la mayoría en bolsas como Binance y OKX, según datos de Coinglass. El interés abierto en los futuros de Bitcoin también cayó un ocho por ciento hasta los 32.500 millones de dólares, mientras que las tasas de financiación se tornaron ligeramente negativas, lo que indica una reducción de las posiciones alcistas especulativas.
El nivel clave que los operadores deben vigilar es la zona de soporte de los 64.000 dólares, que se ha mantenido en varias ocasiones durante el último mes. Una ruptura por debajo de este nivel podría abrir la puerta a una corrección más profunda hacia la marca de los 60.000 dólares, ya que el mercado sigue descontando un entorno de tipos de interés "más altos por más tiempo" por parte de la Reserva Federal de EE. UU.
La presión sobre el Bitcoin forma parte de una tendencia más amplia que afecta a los activos sensibles al crecimiento. Las acciones tecnológicas del Nasdaq también se han enfrentado a vientos en contra, con los inversores volviéndose cautelosos sobre la demanda global. Este entorno ha impulsado al alza el Índice del Dólar Estadounidense (DXY), creando más dificultades para los activos cotizados en dólares, incluidos el Bitcoin y las materias primas.
Aunque el oro suele considerarse un refugio seguro, su precio también se ha visto presionado, lo que sugiere que los inversores favorecen actualmente el efectivo por encima de todo. La caída simultánea del Bitcoin y del oro desafía la narrativa del Bitcoin como "oro digital", al menos a corto plazo, ya que ambos activos están siendo tratados actualmente como fuentes de liquidez.
De cara al futuro, el mercado seguirá de cerca los próximos datos de inflación y los comentarios de los bancos centrales para obtener pistas sobre la trayectoria futura de los tipos de interés. Hasta que no haya una señal clara de un giro hacia una política monetaria más acomodaticia, los activos de riesgo como el Bitcoin podrían seguir bajo presión. El próximo nivel de resistencia importante para el Bitcoin se sitúa en los 68.000 dólares.
Este artículo tiene fines informativos únicamente y no constituye asesoramiento de inversión.