Un respiro temporal en las hostilidades entre EE. UU. e Irán provocó un impulso de apetito por el riesgo en los mercados de divisas, elevando al dólar australiano más de un 1,2 % frente a su homólogo estadounidense.
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Un respiro temporal en las hostilidades entre EE. UU. e Irán provocó un impulso de apetito por el riesgo en los mercados de divisas, elevando al dólar australiano más de un 1,2 % frente a su homólogo estadounidense.

El dólar australiano superó el nivel de 0,7050 después de que el presidente estadounidense Trump anunciara una suspensión de dos semanas de los ataques militares previstos contra Irán, lo que indica una desescalada temporal de las tensiones geopolíticas que han pesado en los mercados.
"Se trata de una reacción clásica de apetito por el riesgo ante la reducción del riesgo de cola percibido", afirmó Elena Fischer, analista de Edgen especializada en riesgo geopolítico. "El dólar australiano, como proxy líquido del crecimiento global y del apetito por el riesgo, es el principal beneficiario cuando las temperaturas geopolíticas se enfrían, aunque solo sea por un corto periodo de tiempo".
El par AUD/USD subió hasta 0,7058 desde un nivel de apertura de 0,6975, su nivel más fuerte en más de un mes. El movimiento se reflejó en otros activos de riesgo, con los futuros del S&P 500 subiendo un 0,4 %. Por el contrario, los activos refugio tradicionales retrocedieron; el oro cayó un 0,8 % hasta cerca de los 2.350 $ la onza, y el índice del dólar estadounidense (DXY) se debilitó un 0,2 %.
La suspensión de dos semanas introduce un periodo de optimismo cauteloso, pero también una incertidumbre significativa. Los operadores estarán atentos a cualquier novedad diplomática entre Washington y Teherán, sabiendo que el conflicto subyacente sigue sin resolverse. La pregunta clave es si esta pausa es un paso hacia una salida diplomática o simplemente un retraso, siendo probable que los mercados den un giro brusco si se vuelven a autorizar los ataques.
La reacción del mercado refleja una reversión parcial de las operaciones de refugio que dominaron las sesiones recientes. La desescalada reduce la amenaza inmediata de un conflicto más amplio en Oriente Próximo, que podría interrumpir el suministro de petróleo y desencadenar una huida global hacia la seguridad. La alta beta del dólar australiano respecto al sentimiento de riesgo global lo convierte en un barómetro de tales cambios, mientras que el dólar estadounidense cede parte de sus recientes ganancias impulsadas por la demanda de refugio.
Si bien la reacción inmediata del mercado es positiva para los activos de riesgo, el plazo de dos semanas es crítico. La suspensión es temporal y la situación sigue siendo fluida. La anterior escalada vio cómo los precios del petróleo se disparaban y los mercados de renta variable caían, un escenario que podría volver rápidamente. La última vez que estallaron tensiones similares en la región sin resolución, el par AUD/USD cayó más de un 2 % durante la semana siguiente, lo que demuestra el potencial bajista si la tregua actual no se mantiene.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.