El dólar australiano se mantuvo estable cerca de 0,6550 frente a un dólar estadounidense fortalecido después de que los datos de inflación de marzo en EE. UU., más altos de lo esperado, reforzaran la postura de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés altas por más tiempo. La reacción moderada en el par de divisas oculta un ajuste significativo en las expectativas de política monetaria de EE. UU. que está pesando sobre los activos de riesgo a nivel mundial.
"La lectura de inflación probablemente retrasa el cronograma para cualquier posible recorte de tasas de la Fed hasta el cuarto trimestre de 2026 como muy pronto", dijo un estratega senior de divisas en un importante banco de inversión. "Para el australiano, se trata de una ampliación del diferencial de tasas negativo, lo cual es un viento en contra claro".
El Índice de Precios al Consumidor de EE. UU. subió un 3,5 por ciento interanual, por encima de la estimación de consenso del 3,3 por ciento, según los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales publicados el 10 de abril. El IPC subyacente, que excluye alimentos y energía, también superó los pronósticos. Los datos hicieron que el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años superara el 4,5 por ciento, y el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) saltó un 0,8 por ciento, reflejando las apuestas por tasas de interés estadounidenses persistentemente altas.
Esta dinámica presiona al dólar australiano, ya que se espera ampliamente que el Banco de la Reserva de Australia mantenga sin cambios su propia tasa de política monetaria. Este diferencial de tasas cada vez mayor entre EE. UU. y Australia podría llevar al par AUD/USD hacia el nivel de soporte de 0,6400 en las próximas semanas, siendo el próximo catalizador importante la próxima reunión de política de la Fed.
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