La fuerte venta de acciones asiáticas y oro dio marcha atrás el lunes, ya que los operadores reevaluaron el riesgo geopolítico del conflicto en Irán, lo que provocó un repunte de los activos de mayor riesgo. El Nikkei 225 y el ASX 200 australiano se recuperaron de las pérdidas iniciales, mientras que los precios del oro retrocedieron desde sus máximos de la sesión.
"La reacción inicial del mercado fue la clásica búsqueda de refugio, pero la falta de una escalada inmediata ha hecho que los operadores desestimen el movimiento", afirmó David Zhang, estratega de mercados de Asia Pacific Capital. "La visión subyacente es que este conflicto se mantendrá contenido, lo que permitirá que los fundamentos vuelvan a imponerse".
El Nikkei 225 terminó el día con una subida del 1,2% tras haber caído inicialmente más de un 2%, mientras que el ASX 200 cerró un 0,8% al alza. Los sectores de tecnología y consumo discrecional lideraron las ganancias en ambos mercados. En los mercados de materias primas, el oro al contado retrocedió a 2.350 dólares la onza tras tocar brevemente los 2.400 dólares.
Aunque el rebote es una señal de alivio, la situación introduce una nueva capa de asimetría a la baja para los mercados. Cualquier escalada posterior podría desencadenar un movimiento de aversión al riesgo más sostenido, presionando a la renta variable e impulsando activos refugio como el dólar estadounidense y el oro. Los inversores vigilarán de cerca cualquier indicio de que el conflicto se extienda.