Un análisis profundo de la cadena de suministro de Apple revela que la empresa está asegurando volúmenes masivos de capacidad de empaquetado de chips avanzados de TSMC, un movimiento que los analistas de Morgan Stanley creen que es para un chip de servidor de IA de desarrollo propio, con nombre en clave "Baltra". La escala de los pedidos sugiere un giro estratégico importante hacia el hardware propio para su infraestructura de nube privada, desafiando directamente el dominio de Nvidia en los centros de datos.
"Basándonos en la escala absoluta de los pedidos de Apple... creemos que la mayoría de la capacidad de SoIC es para el ASIC de IA de 3nm para computación en la nube privada (PCC) de Apple ('Baltra')", afirmó Morgan Stanley en un informe fechado el 10 de abril. "Esto reemplazará a los procesadores de la serie M Ultra utilizados actualmente, para obtener un mejor rendimiento y eficiencia en la inferencia de IA".
El informe del banco de inversión destaca que los pedidos de Apple para el empaquetado SoIC (System-on-Integrated-Chips) de TSMC alcanzarán las 36.000 obleas en 2026 y aumentarán a 60.000 en 2027. Esta cifra es excepcionalmente alta, considerando que se prevé que AMD, actualmente el mayor cliente de SoIC, necesite solo 42.000 obleas en 2026. La demanda de Apple para sus ordenadores Mac de gama alta no consumiría más de 1.600 obleas, lo que deja claro que la capacidad está destinada a un proyecto mucho mayor.
Un Giro Estratégico hacia el Hardware de IA Propio
Se espera que el chip "Baltra" se fabrique utilizando el proceso N3E de TSMC, su tecnología de fabricación de 3nm de segunda generación. Esta iniciativa, que según se informa es una colaboración de varios años con Broadcom, representa un cambio fundamental en la asignación de capital de Apple. Al construir sus propios servidores de IA, Apple está pasando de un modelo con un alto gasto operativo (Opex), como la compra de costosas GPUs a Nvidia, a uno centrado en el gasto de capital a largo plazo (Capex).
Esta estrategia de integración vertical para su infraestructura de IA podría reducir significativamente los costes operativos de los centros de datos y disminuir su dependencia de proveedores externos. Sin embargo, el éxito de esta apuesta de alto riesgo depende del rendimiento en el mundo real y de la eficiencia energética del chip "Baltra" una vez desplegado a escala. Si bien la estrategia para controlar los costes es clara, su ejecución sigue siendo la variable más importante en la ambiciosa expansión de Apple.
Este artículo tiene únicamente fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.