Apple Inc. se está moviendo para acaparar el mercado de semiconductores de próxima generación, reservando más de la mitad de la capacidad de producción inicial de 2nm de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC) para 2026, mientras negocia simultáneamente un acuerdo de fabricación histórico con su rival Intel Corp. La estrategia amenaza con dejar a Google (Alphabet Inc.) y a sus socios de hardware una generación por detrás en la guerra de chips de IA, compitiendo por silicio más antiguo y menos eficiente.
"Intel es el único lugar que puede aumentar la capacidad como una segunda fuente viable", dijo Ben Bajarin, analista de chips de Creative Strategies, en una entrevista, destacando la importancia estratégica de diversificar la cadena de suministro para los chips de vanguardia.
El contraste entre las posiciones de los dos gigantes tecnológicos es marcado. Apple ha reservado la mayoría del nodo N2 de TSMC para sus procesadores A20 y M5 de próxima generación, según un informe de 24/7 Wall St. Al mismo tiempo, existen acuerdos preliminares para que Intel produzca una parte de los chips de Apple, según el Wall Street Journal, un movimiento que daría a Apple una ventaja sin precedentes sobre la cadena de suministro. Google, mientras tanto, se ve obligado a luchar por las obleas de 3nm residuales, mientras que los precios de los componentes de memoria HBM3e y HBM4, esenciales para la IA, han subido un 80-90 por ciento desde finales de 2025.
Para los inversores, la divergencia es crítica. Apple está utilizando su reserva de efectivo de 123.000 millones de dólares y sus ingresos récord por servicios trimestrales de 30.980 millones de dólares para asegurar una ventaja decisiva en costes y rendimiento para su próxima década de productos. Alphabet, en contraste, se enfrenta a un aumento en el gasto de capital, con un objetivo de 180.000 millones de dólares para 2026 que ya está presionando el flujo de caja libre, el cual cayó un 46,6 por ciento en el primer trimestre hasta los 10.120 millones de dólares.
La guerra de dos frentes de Apple por el suministro de chips
La estrategia de Apple es doble. Al reservar con antelación el proceso de 2nm más avanzado de TSMC, garantiza que sus iPhones y Macs insignia tengan una ventaja de rendimiento y eficiencia al menos hasta 2027. Este movimiento por sí solo deja en desventaja a competidores como Qualcomm y Samsung, que suministran chips para el ecosistema Android.
El segundo frente es la asociación potencial con Intel. Tras años de dificultades, el negocio de fundición de Intel está ganando credibilidad. El proceso 18A de la compañía se posiciona como un competidor directo del nodo de 2nm de TSMC. Un acuerdo con Apple, incluso para una pequeña parte de su volumen de chips, sería una validación importante del cambio de rumbo de Intel y proporcionaría a Apple una alternativa crucial a TSMC, mitigando los riesgos geopolíticos y de concentración de suministro. Las acciones de Intel subieron casi un 14 por ciento tras la noticia de las conversaciones.
La hoguera de gasto de capital de Google
Mientras Apple asegura el suministro, Google gasta fuertemente para mantener el ritmo. Los gastos de capital de la compañía aumentaron un 107 por ciento interanual hasta los 35.670 millones de dólares en el primer trimestre. Si bien esta inversión impulsó un crecimiento del 63 por ciento en su división Cloud y casi duplicó la cartera de pedidos de la nube a 460.000 millones de dólares, el coste es inmenso.
Los 180.000 millones de dólares proyectados en gastos de capital para 2026 representan una apuesta masiva de que Google puede construir una infraestructura de IA para rivalizar con jugadores integrados verticalmente como Apple. Sin embargo, este gasto se produce a expensas de la eficiencia del capital y el flujo de caja libre, un intercambio que puede preocupar a los inversores si los márgenes en el negocio de la nube comienzan a comprimirse bajo el peso de estas inversiones.
El comodín de Intel
La potencial alianza entre Apple e Intel podría remodelar el panorama de los semiconductores. Intel, bajo el mando del CEO Lip-Bu Tan, ha invertido fuertemente en sus nodos 14A y 18A y ya está atrayendo a clientes de alto perfil. Nvidia invirtió 5.000 millones de dólares en septiembre, y Elon Musk planea usar el futuro nodo 14A de Intel para sus necesidades de fabricación de xAI y Tesla.
Para Apple, añadir a Intel como socio de fabricación sería una jugada maestra estratégica, terminando con su dependencia exclusiva de TSMC y los riesgos geopolíticos asociados con Taiwán. Para Intel, ganar el negocio de Apple sería la validación definitiva de su regreso, demostrando que puede satisfacer las exigentes demandas de la empresa tecnológica más valiosa del mundo.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.