La adquisición de Globalstar por parte de Amazon por 11.600 millones de dólares supone un desafío directo para Starlink, de SpaceX, lo que intensifica la carrera por el internet satelital, pero añade una importante presión de gasto a corto plazo.
Amazon.com Inc. adquirirá al operador de satélites Globalstar Inc. por aproximadamente 11.600 millones de dólares, un movimiento diseñado para acelerar su constelación de internet por satélite "Project Kuiper" y desafiar el dominio del servicio Starlink de SpaceX. El acuerdo, anunciado el martes, pretende resolver un cuello de botella clave para las ambiciones de Amazon en la órbita terrestre baja (LEO) al poner bajo su control las operaciones satelitales, la infraestructura y las cruciales licencias de espectro de Globalstar. Se espera que la transacción se cierre en 2027, a la espera de las aprobaciones regulatorias.
"Construir una red satelital global es una tarea enorme, y esta adquisición nos proporciona los activos y la experiencia para acelerar nuestro cronograma", dijo el CEO de Amazon, Andy Jassy, en un comunicado. "Vemos una oportunidad significativa para conectar a las comunidades desatendidas y con servicios insuficientes, y este es un paso crítico en ese camino".
La adquisición otorga a Amazon el control de los 24 satélites existentes de Globalstar y acuerdos para más de 50 adicionales. Si bien esto es una fracción de los más de 3.000 satélites que Amazon necesita para cumplir con el plazo de despliegue de la FCC de 2026, el verdadero premio podrían ser las licencias de espectro de Globalstar. Estas licencias son esenciales para la transmisión de datos y permitirán a Amazon ofrecer servicios más rápidos directamente a los dispositivos, lo que lo situará en competencia directa con Starlink. Amazon también ha extendido y ampliado el acuerdo existente de Globalstar para proporcionar conectividad satelital para los servicios de emergencia de Apple.
Para los inversores de Amazon, la adquisición representa una apuesta doble en una empresa de alto riesgo y alta recompensa que aumentará los gastos de capital a corto plazo. La empresa ya ha previsto 200.000 millones de dólares en gastos de capital para el año, y la adición de los activos de Globalstar y la construcción acelerada de Project Kuiper podrían llevar el flujo de caja libre a terreno negativo para 2026. Si bien Amazon tiene un sólido historial de inversiones exitosas a largo plazo, el mercado de internet satelital es una nueva frontera con un competidor consolidado en SpaceX.
El cuello de botella de los lanzamientos
Un reto fundamental para Amazon sigue siendo la capacidad de lanzamiento. Mientras que SpaceX puede lanzar sus propios satélites, Amazon depende de terceros proveedores de lanzamientos. Esto ha hecho que Project Kuiper se retrase significativamente, con solo 241 satélites desplegados hasta la fecha frente a la constelación de más de 10.000 de Starlink. La adquisición de Globalstar no resuelve este déficit de lanzamientos, pero sí proporciona a Amazon el espectro y la infraestructura terrestre necesarios para escalar rápidamente su servicio una vez que sus satélites estén en órbita.
Impacto en el inversor
La inversión de 11.600 millones de dólares en Globalstar añade otra capa de incertidumbre para los accionistas de Amazon. Las acciones de la compañía han estado bajo presión debido al fuerte gasto en sus negocios principales de comercio electrónico y computación en la nube. Aunque históricamente esas inversiones han dado sus frutos, la incursión en el internet por satélite es una apuesta más especulativa. El acuerdo podría pesar sobre las acciones de Amazon a corto plazo, pero si Project Kuiper logra desafiar con éxito a Starlink, la recompensa a largo plazo podría ser sustancial. El aumento de la competencia también puede afectar a las valoraciones de otras empresas de los sectores aeroespacial y de telecomunicaciones.
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento en materia de inversión.