El giro hacia la IA de una empresa de calzado en dificultades revela un mercado que persigue el bombo publicitario por encima de los fundamentos, una señal clásica de que una burbuja está alcanzando su cenit.
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El giro hacia la IA de una empresa de calzado en dificultades revela un mercado que persigue el bombo publicitario por encima de los fundamentos, una señal clásica de que una burbuja está alcanzando su cenit.

(P1) Allbirds Inc. (BIRD), empresa conocida por sus zapatillas de lana, vio cómo sus acciones subían hasta un 876% tras anunciar que abandonaría su negocio principal para centrarse en la inteligencia artificial. La empresa, que pasará a llamarse NewBird AI, se ha asegurado una línea de financiación convertible de 50 millones de dólares para adquirir unidades de procesamiento gráfico (GPU) de alto rendimiento y establecerse como proveedor de GPU como servicio (GPUaaS).
(P2) "Llamar a esto un 'giro' es dar demasiado crédito a Allbirds", afirmó Gad Allon, profesor de la Wharton School. "Un giro implica que la empresa está redistribuyendo alguna capacidad... Allbirds no tiene nada de eso en IA. Lo que sí tienen es una cotización pública, y en este mercado, eso resulta ser el único activo que importa".
(P3) El movimiento se produce tras un fuerte declive del negocio de calzado de Allbirds, con las acciones cayendo aproximadamente un 99% desde su máximo de la salida a bolsa en 2021. La capitalización bursátil de la empresa era de apenas 22 millones de dólares antes del anuncio, y el nuevo acuerdo de financiación vale más del doble de esa cifra. El episodio recuerda al auge de las criptomonedas de 2017, cuando Long Island Iced Tea Corp. cambió su nombre por el de Long Blockchain Corp., lo que provocó que sus acciones se dispararan casi un 500%.
(P4) El caso de Allbirds es una cruda ilustración del efecto "Reina Roja" que se ha apoderado del mercado, en el que las empresas se sienten obligadas a unirse a la carrera armamentística de la IA simplemente para seguir en el juego. La inmensa demanda de infraestructura relacionada con la IA está creando una burbuja especulativa en la que incluso las empresas no tecnológicas se ven recompensadas por entrar en la contienda, independientemente de su experiencia, lo que plantea dudas sobre la sostenibilidad del actual auge de la inversión en IA.
La hipótesis de la "Reina Roja", tomada de la biología evolutiva, postula que los organismos deben adaptarse y evolucionar constantemente no solo para obtener una ventaja, sino para sobrevivir frente a organismos competidores que también están evolucionando. En el contexto del actual auge de la IA, esto significa que las empresas se ven obligadas a invertir fuertemente en IA y tecnologías relacionadas simplemente para mantener el ritmo de sus competidores, creando un ciclo perpetuo de inversión y competencia crecientes.
Esta dinámica está alimentando una demanda masiva de los "picos y palas" de la fiebre del oro de la IA: semiconductores, centros de datos y otro hardware. En China, las industrias de semiconductores, electrónica y robótica están impulsando la contratación, y la demanda de ingenieros de IA supera a la oferta en una proporción de tres a uno, según Zhaopin.com. Esta intensa demanda de talento e infraestructura de IA está creando un terreno fértil para la inversión especulativa, como se ha visto en el caso de Allbirds.
La transformación de Allbirds en NewBird AI es un ejemplo de manual de una empresa sin experiencia previa en un sector de moda que intenta capitalizar el bombo publicitario del mercado. La empresa tiene previsto vender su marca y sus activos a American Exchange Group por 39 millones de dólars y utilizar los nuevos 50 millones de financiación para adquirir GPUs y proporcionarlas a los clientes mediante contratos de arrendamiento a largo plazo.
Esta medida ha sido recibida con escepticismo por los analistas. Sigue planteándose la duda de cómo una antigua empresa de calzado con 50 millones de dólares de capital puede competir con gigantes tecnológicos como Nvidia, que recientemente presentó un conjunto de nuevos modelos de IA de código abierto destinados a acelerar el progreso en la computación cuántica, u otros actores establecidos en el mercado de GPU como servicio.
Sin embargo, la entusiasta respuesta del mercado al anuncio de Allbirds sugiere que, por ahora, los inversores están más interesados en la narrativa de la IA que en los fundamentos empresariales subyacentes. Como señaló Gad Allon, de Wharton: "Cuando la empresa de calzado empieza a promocionarse como una apuesta por la IA, la burbuja te está diciendo algo".
Este artículo tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento de inversión.