Ocho organismos del gobierno chino, encabezados por el regulador de valores, han puesto en marcha conjuntamente un plan integral para erradicar las actividades de corretaje transfronterizas ilegales, otorgando a las empresas un plazo de 2 años para reducir gradualmente los servicios a los clientes existentes del continente y cerrando de manera efectiva un canal clave para la inversión de capital en el extranjero.
"Las instituciones extranjeras que operan sin aprobación... constituyen actividades comerciales ilegales", afirmó la Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) en una sesión de preguntas y respuestas que acompaña al plan, reforzando su postura de 2022 y ampliando el alcance de la represión.
Las nuevas reglas prohíben a los corredores ofrecer servicios de compra o aceptar nuevas entradas de fondos de clientes del continente durante la transición de 2 años. A los inversores solo se les permitirá vender sus participaciones actuales y retirar fondos. El plan se dirige no solo a los corredores extranjeros, sino también a sus filiales nacionales, las plataformas de Internet que proporcionan acceso y las cuentas de redes sociales que promocionan los servicios.
La medida es un golpe directo a los modelos de negocio de corredores que cotizan en el Nasdaq como Futu Holdings y UP Fintech Holding, conocidos como Tiger Brokers, que construyeron bases de clientes significativas al prestar servicios a inversores chinos del continente. La prohibición gradual indica la determinación de Pekín de endurecer los controles de capital y dirigir los ahorros domésticos hacia canales aprobados como el programa Stock Connect, con el período de gracia de 2 años destinado a evitar perturbaciones en el mercado.
Un cierre coordinado
El plan describe una estrategia de aplicación multidimensional que involucra a una parte significativa del aparato regulador de China. La Administración del Ciberespacio de China tiene la tarea de eliminar todo el marketing en línea relacionado y las listas de tiendas de aplicaciones. Al mismo tiempo, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información bloqueará el acceso a los sitios web y servidores de estas plataformas desde el continente.
Además, la Administración Estatal de Divisas (SAFE) aumentará el escrutinio sobre las remesas de divisas, instruyendo a los bancos para que refuercen los controles de cumplimiento de las transferencias al exterior relacionadas con la inversión en valores. Este esfuerzo coordinado tiene como objetivo desmantelar toda la cadena operativa de estas corredurías dentro de China, desde la adquisición de clientes hasta la ejecución de operaciones y las transferencias de fondos.
Orientando el capital hacia casa
En su anuncio, la CSRC guió explícitamente a los inversores hacia canales establecidos y legales para la inversión en el extranjero. Estos incluyen el programa de Inversor Institucional Doméstico Cualificado (QDII), el Wealth Management Connect transfronterizo y los esquemas Stock Connect que vinculan las bolsas del continente con Hong Kong.
Este último movimiento formaliza y escala una campaña regulatoria que comenzó a finales de 2022, cuando la CSRC declaró por primera vez que el negocio de corretaje transfronterizo era "ilegal". Esa advertencia inicial hizo que las acciones de Futu y Tiger Brokers se desplomaran y los obligó a dejar de aceptar nuevos clientes del continente, pero el estatus de los clientes existentes seguía siendo una zona gris. El nuevo plazo de 2 años elimina toda ambigüedad, estableciendo una fecha de finalización firme para un negocio que alguna vez fue próspero y que proporcionó a millones de inversores chinos una puerta de entrada a los mercados globales.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.