Los inversores de valor están buscando oportunidades en Japón, apostando a que una racha de varios años impulsada por las reformas corporativas y un yen débil tiene aún más camino por recorrer.
"El mercado de renta variable de Japón está en un proceso de cambio estructural que lo hará atractivo para los inversores a largo plazo", señaló un informe de analistas, destacando un marcado contraste con las valoraciones más infladas en otros mercados desarrollados.
El repunte ha entregado resultados tangibles para los inversores. El iShares MSCI Japan ETF (EWJ) ha subido un 12 por ciento en 2026, mientras que el WisdomTree Japan Hedged Equity Fund (DXJ), con cobertura cambiaria, ha ganado más del 50 por ciento en los últimos 12 meses. Las ganancias están respaldadas por una ola de recompras de acciones, que se han multiplicado casi por seis en la última década, mientras que los dividendos se han duplicado.
Este cambio presenta una alternativa convincente para los inversores que buscan valor fuera de las saturadas operaciones de crecimiento de EE. UU., aunque los riesgos por las fluctuaciones cambiarias y las valoraciones en sectores específicos requieren un enfoque selectivo.
Las reformas de gobernanza y el yen débil impulsan las ganancias
La base del repunte es una reforma de gobernanza que comenzó hace más de una década, presionando a las empresas japonesas para que prioricen el valor para el accionista sobre los viejos hábitos de acumular efectivo y mantener extensas participaciones cruzadas. La Bolsa de Valores de Tokio ha intensificado esta presión, amenazando con retirar de la lista a las empresas que no cumplan con los estándares de eficiencia de capital.
Esto ha desbloqueado una ola de acciones favorables para los accionistas. Más del 90 por ciento de las empresas que cotizan en bolsa cuentan ahora con una representación independiente significativa en sus juntas directivas, lo que ha llevado a recompras y pagos de dividendos récord.
Un yen significativamente más débil ha amplificado la tendencia, engrosando las ganancias en el extranjero de los exportadores japoneses y haciendo que los activos del país tengan un precio atractivo para los compradores extranjeros. Esta combinación atrajo flujos récord de inversión extranjera en 2025, una tendencia que los inversores de valor creen que puede continuar. Sin embargo, una posible recuperación del yen, que reduciría los márgenes de los exportadores, sigue siendo el principal riesgo en el horizonte.
ETFs y acciones individuales ofrecen puntos de entrada
Los inversores tienen varias vías para acceder al mercado. El iShares MSCI Japan ETF (EWJ), de 21.000 millones de dólares, ofrece una amplia exposición a 184 posiciones, pero no tiene cobertura contra el yen. Para aquellos que buscan eliminar el riesgo cambiario, el WisdomTree Japan Hedged Equity Fund (DXJ), de 6.600 millones de dólares, se centra en acciones orientadas a la exportación que pagan dividendos y ha visto su rendimiento impulsado significativamente por su estrategia de cobertura, subiendo un 185 por ciento en los últimos cinco años.
Para los seleccionadores de acciones individuales, Japón ofrece una mezcla de crecimiento y valor. Sony Group (SONY), a pesar de haber caído más del 10 por ciento en 2026 debido a vientos en contra a corto plazo, cotiza a 17 veces las ganancias futuras y ofrece exposición al crecimiento a largo plazo en diversos sectores, desde los videojuegos hasta los semiconductores. En contraste, Toyota Motors (TM) representa una oportunidad contraria de mayor riesgo. La acción ha bajado un 10 por ciento en lo que va del año, pero los analistas ven un potencial alcista del 50 por ciento si sus iniciativas de transformación empresarial tienen éxito.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.