La Casa Blanca establece una fecha límite de fin de mes para el compromiso sobre el proyecto de ley de criptomonedas
El 2 de febrero de 2026, altos funcionarios de la Casa Blanca convocaron una reunión crítica con líderes de la industria de las criptomonedas y representantes bancarios de Wall Street para romper un estancamiento legislativo sobre un proyecto de ley integral de estructura del mercado de criptomonedas. La sesión, dirigida por Patrick Witt, asesor de criptomonedas del presidente Trump, duró más de dos horas en la Sala de Recepción Diplomática de la Casa Blanca. Se instruyó a los participantes a encontrar compromisos prácticos para finales de mes con el fin de avanzar el proyecto de ley, que ya ha sido aprobado por la Cámara de Representantes y despejado la semana pasada por el Comité de Agricultura del Senado.
Los lobbistas de criptomonedas expresaron un optimismo cauteloso después de las conversaciones. Cody Carbone, líder de la Cámara Digital, describió la reunión como "exactamente el tipo de progreso necesario para encontrar una resolución". Este sentimiento fue compartido por la CEO de la Blockchain Association, Summer Mersinger, quien calificó el evento como "un paso importante hacia adelante". Estuvieron presentes representantes de importantes empresas de criptomonedas, incluyendo Coinbase, Circle, Ripple y Crypto.com, lo que indica un impulso coordinado de la industria para lograr claridad regulatoria.
El rendimiento de las stablecoins emerge como un obstáculo clave en el Senado
El punto central de contención que está estancando el proyecto de ley en el Comité Bancario del Senado es el debate sobre el rendimiento de las stablecoins. Las instituciones bancarias tradicionales argumentan que permitir que las stablecoins ofrezcan recompensas similares a rendimientos crearía un competidor directo y potencialmente catastrófico para el negocio de depósitos tradicional que forma el núcleo de la banca y el crédito de EE. UU. Para la industria de activos digitales, la capacidad de ofrecer recompensas en stablecoins es un elemento fundamental de muchos protocolos de finanzas descentralizadas (DeFi) y un motor clave de la innovación.
El camino legislativo sigue siendo complejo. Más allá del problema de las stablecoins, los demócratas también están impulsando otras disposiciones, incluidas las normas anticorrupción dirigidas a los negocios de criptomonedas del presidente y controles más estrictos contra el lavado de dinero. La navegación exitosa de estos puntos, especialmente el conflicto económico fundamental sobre el rendimiento de las stablecoins, determinará si EE. UU. establece un marco regulatorio claro para los activos digitales este año.