Las acciones de EE. UU. subieron el martes después de que los informes señalaran una posible desescalada en el conflicto de Oriente Medio, impulsando un repunte generalizado que llevó al S&P 500 a subir un 2,6% hasta los 6.508,11 puntos.
El sentimiento del mercado mejoró drásticamente tras los informes que sugieren que Donald Trump está abierto a reducir el conflicto con Irán. Un mayor optimismo provino de las declaraciones atribuidas a Masoud Pezeshkian, quien supuestamente indicó que Irán está preparado para poner fin a la guerra si se le proporcionan garantías de seguridad creíbles, según informes de prensa.
El repunte fue generalizado, con el NASDAQ Composite saltando un 3,6% a 21.533,60 puntos y el Promedio Industrial Dow Jones subiendo un 2,3% a 46.245,02. Las acciones tecnológicas estuvieron particularmente fuertes, con Marvell Technology subiendo tras anunciar una nueva asociación con Nvidia. El Bitcoin también subió, reflejando un retorno generalizado de capital a activos de mayor riesgo.
Las ganancias sugieren un cambio significativo en el posicionamiento de los inversores, ya que el alivio de las tensiones geopolíticas reduce los riesgos percibidos de un conflicto más amplio que podría interrumpir el comercio mundial y los suministros de energía. El próximo catalizador del mercado probablemente será cualquier acción diplomática concreta que confirme un camino hacia la desescalada.
El petróleo y los rendimientos de los bonos reaccionan al cambio geopolítico
El optimismo se reflejó en los mercados de materias primas y bonos, proporcionando un doble impulso para las acciones. Los precios del petróleo, que habían subido en las últimas semanas por temor a interrupciones en el suministro a través del crítico Estrecho de Ormuz, retrocedieron desde sus máximos. Los precios más bajos del petróleo reducen los costes de insumos para las empresas y alivian las presiones inflacionarias sobre los consumidores.
Al mismo tiempo, el rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 10 años cayó a cerca del 4,34%. Los rendimientos más bajos de los bonos aumentan el atractivo relativo de las acciones y reducen los costes de endeudamiento para las corporaciones. La caída de los rendimientos indica que los inversores en bonos pueden estar anticipando un crecimiento económico más lento y una Reserva Federal menos agresiva, lo cual es positivo para las valoraciones de las acciones.
Si bien las noticias geopolíticas proporcionaron el principal impulso, el mercado también está navegando por un panorama económico mixto. Los datos publicados recientemente por la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. indicaron que las vacantes de empleo cayeron a 6,882 millones en febrero, con la tasa de contratación cayendo a su nivel más bajo desde principios de 2020. Este posible enfriamiento en el mercado laboral añade otra capa para que los inversores consideren.
Por ahora, la combinación de la caída de los precios del petróleo y las esperanzas de reducir el riesgo geopolitico ha proporcionado un fuerte impulso a las acciones. Sin embargo, los analistas advierten que el repunte sigue siendo frágil y altamente sensible a la situación fluida en Oriente Medio.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.