Las probabilidades del 70% de aprobación de la Ley de Claridad dependen de la batalla de las Stablecoins
La principal prioridad legislativa de la industria cripto, la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, está estancada en un punto muerto de alto riesgo en el Senado de EE. UU. El conflicto central se centra en las recompensas de stablecoins. Los cabilderos bancarios han persuadido con éxito a legisladores clave de que estas recompensas son análogas a los intereses bancarios y representan una amenaza existencial para la captación de depósitos y los préstamos tradicionales. Este argumento ha congelado eficazmente el progreso del proyecto de ley, creando un impasse crítico.
La influencia del sector cripto, que se creía asegurada por la Ley GENIUS preexistente, se ha debilitado significativamente. Una reciente propuesta de norma de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) sugirió que los programas de recompensas de terceros, un modelo de negocio clave para empresas como Coinbase, podrían no ajustarse a la intención de la ley. A pesar de la incertidumbre, los mercados de predicción en Polymarket todavía asignan un 70% de probabilidad de que la Ley de Claridad se apruebe en 2026, una cifra que está siendo puesta a prueba por el creciente estancamiento legislativo.
Se acerca la fecha límite de julio mientras las demandas políticas complican las negociaciones
El reloj legislativo es un factor importante, ya que las elecciones de mitad de período de 2026 imponen una fecha límite efectiva a finales de julio para la aprobación de cualquier proyecto de ley importante. Este cronograma comprimido fuerza una decisión, pero ninguna de las partes muestra signos de compromiso. La industria cripto se enfrenta a una elección estratégica: sacrificar lucrativos modelos de recompensas de stablecoins para lograr la certeza regulatoria más amplia que proporcionaría la Ley de Claridad.
Complicando aún más las negociaciones, los senadores demócratas han introducido demandas adicionales más allá del problema de las stablecoins. Estas incluyen reglas más estrictas contra el financiamiento ilícito para el espacio DeFi, límites políticamente sensibles sobre las tenencias personales de criptomonedas de altos funcionarios gubernamentales como el presidente Trump, y el llenado de los escaños demócratas vacantes en la SEC y la CFTC. Estos puntos no resueltos representan obstáculos significativos que deben superarse en una ventana que se cierra rápidamente, añadiendo capas de complejidad a una negociación ya tensa.