Legisladores del Reino Unido exigen la prohibición de las donaciones de criptomonedas de "alto riesgo"
Un comité parlamentario del Reino Unido ha pedido una "moratoria inmediata y vinculante" sobre todas las donaciones políticas realizadas con criptomonedas, clasificándolas como un "riesgo innecesario e inaceptablemente alto" para el sistema de financiación política del país. El Comité Conjunto sobre la Estrategia de Seguridad Nacional (JCNSS) emitió la recomendación como parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer las normas de financiación política contra la financiación extranjera ilícita antes de las próximas elecciones generales. Los legisladores están instando al gobierno a modificar el Proyecto de Ley de Representación del Pueblo para promulgar la prohibición hasta que se puedan establecer salvaguardias sólidas.
El informe del comité advierte que la percepción de que el dinero extranjero influye en la política del Reino Unido es "cada vez más corrosiva" para la confianza pública. La prohibición propuesta apunta a la naturaleza anónima y transfronteriza de los activos digitales, que los reguladores creen que pueden ser explotados para ocultar el verdadero origen de los fondos. Este movimiento señala un endurecimiento significativo de la postura regulatoria del Reino Unido hacia la industria de activos digitales, desafiando directamente su capacidad para ejercer influencia política.
La donación de 9 millones de libras esterlinas de Reform UK desencadena un escrutinio regulatorio
El catalizador de la prohibición propuesta es la actividad financiera de Reform UK, el único partido político británico importante que acepta donaciones de criptomonedas. El partido atrajo un intenso escrutinio después de recibir una donación récord de 9 millones de libras esterlinas, parte de un total de 12 millones de libras esterlinas, del inversor Christopher Harborne, vinculado a Tether. Estas donaciones fueron procesadas por Radom Pay, una empresa que canaliza sus operaciones criptográficas a través de una entidad registrada en Polonia, lo que la sitúa fuera de la jurisdicción directa de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) del Reino Unido.
La Comisión Electoral del Reino Unido ha confirmado que no ha recibido las direcciones de las billeteras digitales de Reform UK, lo que le impide rastrear de forma independiente el origen de los fondos. Este agujero negro regulatorio se amplifica por la debilidad del sistema de registro de proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) de Polonia, que un análisis legal describió como un "registro automático" de baja fricción. Este mismo registro polaco incluía anteriormente una empresa sancionada por el Tesoro de EE. UU. por blanquear aproximadamente 4 mil millones de dólares en fondos ilícitos, incluido dinero robado por hackers patrocinados por el estado de Corea del Norte.
La Comisión Electoral advierte que el vacío legal de 500 libras esterlinas expone a la política
La ley electoral existente contiene una vulnerabilidad crítica que los reguladores creen que se magnifica con las criptomonedas. Las donaciones políticas inferiores a 500 libras esterlinas no requieren ser reportadas, creando un vacío legal para que grandes sumas se disfracen como numerosas "microdonaciones" pequeñas. El informe del JCNSS destacó las advertencias de expertos de que la IA podría automatizar este proceso a través de múltiples billeteras, haciendo casi imposible detectar una campaña de influencia coordinada.
En respuesta, la Comisión Electoral está pidiendo poderes ampliados para regular las donaciones de criptomonedas, advirtiendo que el marco actual es inadecuado para prevenir que "fondos extranjeros inadmisibles entren en el sistema del Reino Unido". Si bien algunos expertos de la industria argumentan que una prohibición podría crear nuevos riesgos de ciberseguridad al centralizar los datos de los donantes, la preocupación abrumadora entre los legisladores es la amenaza inmediata a la integridad democrática. Este impulso por reglas más estrictas podría servir como modelo para otros gobiernos occidentales, creando más vientos en contra regulatorios para el mercado global de criptomonedas.