Trump exige recortes inmediatos de tasas mientras el petróleo supera los 101 dólares
El 17 de marzo, el expresidente Donald Trump presionó públicamente a la Reserva Federal de EE. UU., exigiendo un recorte inmediato de las tasas de interés para contrarrestar el aumento de los precios de la energía. Citando el aumento de los costos del petróleo a más de 101 dólares por barril, Trump pidió una 'reunión especial' para reducir la tasa de referencia desde su objetivo actual del 3,75%. Esta medida desafía directamente la independencia del banco central y coloca a su presidente, Jerome Powell, en una posición difícil, ya que la institución equilibra su mandato de controlar la inflación con la intervención política. La presión llega cuando la inflación estadounidense se sitúa en el 2,9%, ya por encima del objetivo del 2% de la Fed, con los crecientes costos de la energía amenazando con acelerar aún más los aumentos de precios.
Las acciones estadounidenses pierden casi 1 billón de dólares por temores inflacionarios
La reacción del mercado a la presión combinada del aumento del petróleo y la incertidumbre política fue rápida y negativa para las acciones tradicionales. Las acciones estadounidenses vieron borrarse casi 1 billón de dólares en valor, con el S&P 500 cayendo un 1,52% y el Nasdaq Composite, de gran peso tecnológico, un 1,78%. Los inversores vendieron activos de riesgo, ya que las perspectivas de una inflación sostenida disminuyeron las esperanzas de recortes de tasas inminentes. Este sentimiento se reflejó en el mercado de bonos, donde los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años subieron al 4,27%, su nivel más alto desde principios de febrero, ya que los operadores descontaron un camino más agresivo y prolongado para que la Fed combata la inflación.
Bitcoin se mantiene cerca de los 73.900 dólares en el enfrentamiento entre la Fed y la Casa Blanca
A diferencia de la liquidación del mercado de valores, Bitcoin se mantuvo firme, cotizando cerca de los 73.900 dólares. La estabilidad de la criptomoneda sugiere que los inversores están ignorando la turbulencia macroeconómica inmediata y centrándose en las implicaciones a largo plazo. Si bien la herramienta CME FedWatch indica una probabilidad del 99% de que la Fed mantenga las tasas estables en su próxima reunión, la campaña de Trump señala un futuro potencial de una política monetaria más laxa. Tal escenario, donde el banco central se ve obligado a acomodar el gasto gubernamental a través de tasas más bajas, devaluaría la moneda fiduciaria e históricamente beneficiaría a activos duros como Bitcoin. Sin embargo, los flujos institucionales hacia los ETF de Bitcoin al contado se han desacelerado recientemente, lo que indica que los grandes inversores están en pausa para esperar señales claras de la Reserva Federal antes de realizar nuevas asignaciones significativas.