JPMorgan admite la exclusión bancaria de Trump y se enfrenta a una demanda de 5 mil millones de dólares
JPMorgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos, ha admitido formalmente haber cerrado cuentas asociadas con Donald Trump. Según los documentos judiciales de una demanda iniciada por Trump, el exdirector administrativo del banco, Dan Wilkening, confirmó que en febrero de 2021, JPMorgan decidió rescindir las cuentas bancarias comerciales y privadas vinculadas al expresidente. Esta admisión es la primera confirmación oficial del gigante financiero sobre el cierre de cuentas.
En respuesta, Trump ha presentado una demanda buscando 5 mil millones de dólares en daños, alegando que JPMorgan rescindió ilegalmente sus cuentas por razones políticas, colocándolo a él y a su familia en una "lista negra" reputacional. JPMorgan refuta la afirmación, con la portavoz Trish Wexler declarando que la demanda "no tiene fundamento". El banco sostiene que cierra cuentas que presentan riesgos legales o regulatorios, no por razones políticas, afirmando que las normas y las expectativas regulatorias a menudo fuerzan tales acciones.
Los cierres de cuentas catalizan el movimiento de Trump hacia las criptomonedas
La exclusión bancaria por parte de las instituciones financieras tradicionales sirvió como un catalizador principal para la entrada significativa de la familia Trump en el espacio de las criptomonedas. Eric Trump, hijo de Donald Trump, ha declarado públicamente que la adopción de las criptomonedas por parte de la familia fue un resultado directo de haber sido privado de servicios bancarios. Señaló el pasado agosto que "Capital One me quitó 300 cuentas bancarias en medio de la noche", una situación que, según él, despertó su interés en la tecnología financiera descentralizada como una alternativa necesaria.
Este giro culminó con el establecimiento de la plataforma de criptomonedas de la familia Trump, World Liberty Financial. Eric Trump ha defendido la industria cripto como una forma de despojar de poder a los grandes bancos que, en su opinión, han "convertido sus plataformas en armas contra el pueblo estadounidense". El incidente destaca una narrativa central dentro de la comunidad cripto: los activos digitales como una cobertura contra la censura y el poder arbitrario de los guardianes financieros centralizados.