Los mercados se recuperan mientras el petróleo cae un 10% por la desescalada en Irán
Los activos de riesgo globales se dispararon y los precios del petróleo se desplomaron después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunciara una pausa de cinco días en los ataques militares planeados contra Irán el 23 de marzo. El anuncio, publicado en Truth Social, citó “conversaciones muy buenas y productivas” destinadas a resolver las hostilidades. La desescalada revirtió una tensa situación, que incluía un ultimátum de 48 horas para que Irán reabriera la vital vía marítima del Estrecho de Ormuz.
La reacción del mercado fue inmediata y contundente. Los futuros del S&P 500, que habían caído más de un 1%, revirtieron el curso para subir casi un 3%. Los futuros del Dow apuntaron a una ganancia de 1.000 puntos en la campana de apertura. En los mercados energéticos, los precios del crudo estadounidense cayeron un 10% hasta situarse por debajo de los 90 dólares el barril, y el crudo Brent internacional, el punto de referencia, también cayó una cantidad similar, aproximadamente un 10%, hasta cerca de los 100 dólares el barril, lo que refleja la reducción de los temores de que un conflicto más amplio interrumpa los suministros mundiales de energía.
Teherán cuestiona los motivos detrás del cambio de postura de EE. UU.
A pesar de la reacción positiva del mercado, Teherán rápidamente puso en duda la sinceridad de la medida. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró que “no hubo diálogo entre Teherán y Washington”, sugiriendo que la pausa era una táctica diseñada para “reducir los precios de la energía y ganar tiempo” para los planes militares de EE. UU. Los medios estatales iraníes afirmaron que Trump había “dado marcha atrás” en respuesta a las advertencias de Irán de una poderosa respuesta regional a cualquier ataque contra su infraestructura.
La disminución de las tensiones proporciona un alivio a un mercado que mostraba signos de tensión. Antes del anuncio, Bitcoin había caído por debajo de los 68.000 dólares, y los índices de renta variable estadounidenses como el S&P 500 habían visto múltiples semanas de caídas impulsadas por la incertidumbre geopolítica. El evento subraya la estrecha correlación entre los activos digitales y el sentimiento macroeconómico más amplio, ya que la reducción del riesgo sistémico percibido proporcionó un impulso inmediato para los activos en general.