El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, acusó el 1 de abril de 2026 a Ripple de orquestar la Ley CLARITY para eliminar a su competencia.
"Este es un intento descarado de Ripple y su CEO Brad Garlinghouse de utilizar la regulación como un arma", dijo Hoskinson en una transmisión en vivo. "Están tratando de obtener un monopolio otorgado por el gobierno haciendo que sus competidores sean legislados hasta su inexistencia".
La Ley CLARITY, si se aprueba, crearía un nuevo marco regulatorio para los activos digitales. Hoskinson afirma que el lenguaje del proyecto de ley está diseñado para definir criptomonedas como ADA de Cardano e incluso ETH de Ethereum como valores no registrados, mientras crea una exención especial para el token XRP de Ripple. Esto impondría una carga regulatoria significativa en la mayor parte del mercado cripto, que actualmente tiene una capitalización de mercado total de más de 1,5 billones de dólares.
La disputa señala una nueva fase de conflicto dentro de la industria de las criptomonedas, pasando de los debates técnicos a la arena política. Para los inversores, introduce una nueva capa de riesgo, ya que el resultado de esta batalla regulatoria podría tener un impacto significativo en el valor y la situación legal tanto de ADA como de XRP. La próxima fecha clave es la fecha límite para comentarios públicos sobre el proyecto de ley propuesto, fijada para el 30 de junio de 2026.
Una brecha que se profundiza
El núcleo del argumento de Hoskinson es que Ripple, enfrentando su propia batalla legal de larga data con la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC), ahora intenta arrastrar al resto de la industria a un pantano regulatorio similar. Señaló cláusulas específicas en la legislación propuesta que parecen adaptadas a la arquitectura y el modelo de distribución de XRP, mientras crean simultáneamente altas barreras de cumplimiento para proyectos descentralizados como Cardano y Ethereum.
Esta disputa pública podría intensificar el tribalismo que ya existe entre las comunidades de Cardano y Ripple, creando más volatilidad para ambos activos. También pone de relieve lo que está en juego en el cabildeo cripto en Washington D.C., donde la claridad regulatoria ha tardado en surgir. El resultado de la Ley CLARITY será un desarrollo crítico para todo el espacio de activos digitales en los Estados Unidos.
Este artículo es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión.